Se regala Año Nuevo a estrenar

Parece que hoy hay una avalancha de buenos propósitos en la red. Es normal, el año 2013 acaba de empezar y con él nuevos proyectos y nuevas metas. Es curioso porque en realidad el comienzo de un nuevo año no es sino el comienzo de un nuevo día y de un nuevo mes pero, de alguna manera, nos permite poner a 0 nuestros marcadores y hacer balance de lo que nos ha quedado pendiente por hacer el año pasado.

Personalmente, mis propósitos para este año pasan en gran medida por cerrar proyectos que llevan un tiempo en pausa y comenzar otros nuevos que llevan tiempo en mi cabeza, esperando su turno. En concreto:

  • Terminar el TFM del Máster en investigación de la Traducción y de la Interpretación.
  • Ir publicando las entradas que se han quedado en el tintero por una cosa o por otra.
  • Seguir creciendo como profesional y trabajar más y, sobre todo, mejor. Seguir ampliando la cartera de clientes y buscar nuevas colaboraciones con clientes dentro de mi especialidad en traducción médica y veterinaria.
  • Presentaros un nuevo proyecto empresarial que lleva algún tiempo cociéndose a fuego lento y que, seguro, nos va a traer muchas alegrías.
  • Ayudar, compartir y seguir desvirtualizando a las personas que de un modo u otro forman parte de mi mundo 2.0.
  • Seguir esforzándose en sacar adelante la revista Traditori.
  • Y, lo más importante, seguir creciendo también como persona.

Feliz año 2013 a todos los seguidores del blog, a los lectores esporádicos, a los seguidores de la página de Facebook y a los que me seguís en Twitter.

Que todos vuestros sueños se cumplan.

Dreams

N. de T.: os he dejado un regalito a pie de página: un calendario para que os vayáis organizando el año ;)
 
 

¡1000 seguidores en Facebook!

Un enorme GRACIAS a todos los que seguís la página de este blog en Facebook.

¡Ya somos 1000! ¿No es increíble?

Si os interesa el mundo de la traducción y formáis parte de esta red social, en la página de Traducir para contarlo podréis encontrar multitud de enlaces a otros blogs de traducción, recursos para traductores, curiosidades, ofertas de empleo… Todo relacionado con el mundo profesional de la traducción.

¡Allí os espero!

Nathalie.

Cosas que un traductor puede hacer en agosto

Como todos los años, empieza agosto y parece que el mundo se paraliza. Menos gente por la calle, reposiciones y repeticiones hasta la saciedad en televisión, la mitad de los comercios cerrados… Hasta en el mundo virtual se nota la bajada de ritmo: listas de correo que hasta septiembre no estarán operativas, compañeros que te desean feliz verano y felices vacaciones, Twitter con mucha menos actividad…

En fin, que la mitad del país (la que tiene trabajo, claro) está de vacaciones y nosotros hemos decidido no cogernos vacaciones precisamente por eso. Como traductora recientemente autónoma, soy de las que ha decidido que ya se irá de vacaciones cuando acabe el verano. Me he propuesto aprovechar agosto al máximo: primero para trabajar sin descanso porque sí, la verdad es que yo sí he notado que muchos traductores «titulares» no están y que hay mucha más oferta para los «nuevos». Sin ir más lejos, hoy ha sido la primera vez que tenido que *rechazar* un proyecto porque ya tengo las dos próximas semanas repletas de encargos. Pero, además de trabajar sin descanso, también pienso aprovechar este mes atípico para poner a punto varios asuntos que llevo meses arrastrando.

Os propongo algunas de mis ideas para este mes (y algunas más), por si os inspiran:

 Hacerse de una vez por todas una página web o, si ya se tiene una, actualizarla con los últimos cursos realizados, con nuevas fotos o nuevos apartados.

 Actualizar nuestros perfiles sociales (biografía de Twitter, perfil de LinkedIn, perfil de Traditori…)

 Aprovechar para hacerse un buen book de fotos: el verano favorece a todo el mundo y es el mejor momento para hacer esas fotos profesionales que hace tiempo que necesitamos.

 Renovar la plantilla del blog aprovechando la escasa afluencia de visitas —> ¡en proceso!

 Idear o renovar nuevas tarjetas de visita (ver siguiente punto).

 Hacer un planning de todos los cursos, conferencias, congresos y jornadas de traducción a partir de septiembre y decidir qué presupuesto les asignamos. [Importante: anotar en mayúsculas en la agenda que no se nos volverán a olvidar las tarjetas en casa, en las que vendrá, por supuesto, nuestra nueva página web).

 Limpiar a fondo y reorganizar el despacho: archivar lo que no utilicemos a diario, despejar la mesa, cambiar la distribución de los muebles, redecorar las paredes.

 Hacer varias copias de seguridad de nuestro disco duro. Sí, varias.

 Limpiar la bandeja de entrada de nuestro correo, establecer filtros, darnos de baja en suscripciones  a boletines que ya no nos interesan.

 Crear o reorganizar nuestras listas en Twitter.

Actualizar nuestro CV con los últimos cursos o trabajos realizados. Pensar un diseño fresco y creativo para sumar puntos en originalidad.

 Renovar equipos informáticos aprovechando las rebajas (si tenemos ahorros) o formatear (si no tenemos ahorros).

 Probar nuevos programas de traducción asistida, de maquetación, de subtitulación… o profundizar en los que ya conocemos.

 Socializar con otros traductores que no se hayan ido de vacaciones: los encontrarás en Twitter o actualizando sus blogs con entradas como esta.

 Aprovechando el buen tiempo y las buenas intenciones, hacer algo de ejercicio el fin de semana. El ritmo de trabajo alto necesita movimiento. Esto tampoco lo enseñan en la universidad y debería ser obligatorio.

 Aunque no nos vayamos de vacaciones, podemos reservar al menos un día para hacer algo al aire libre: ir a la piscina, a la playa, organizar una cena en la terraza de casa o salir a tomar algo puede hacernos disfrutar del buen tiempo y nos dará la sensación de estar viviendo un poco más el verano, aunque no salgamos de la ciudad.

 Planear las futuras vacaciones que nos vamos a pegar en septiembre, cuando tengamos toda la playa para nosotros, los alojamientos sean más baratos y el resto de la humanidad esté con depresión post-vacacional.

:)

¿Se os ocurren más cosas?

Nota: esta entrada ha sido redactada entre traducción y traducción como modo de evasión de la autora, que se esfuerza en ver todo lo positivo que hay en quedarse trabajando en agosto pese al calor, pese al ventilador puesto todo el día y pese al ruido de los niños en el parque.

Fotos: http://www.lomography.es